En el último amistoso de la selección argentina en el país antes del Mundial, el capitán protagonizó un gesto de enojo con el personal de seguridad que lo custodiaba al finalizar el partido en La Bombonera.
Lionel Messi fue una de las figuras en la goleada de la selección argentina por 5-0 ante Zambia, en un partido amistoso disputado en La Bombonera. Sin embargo, el cierre de la noche estuvo marcado por un episodio de tensión entre el capitán y el equipo de seguridad privada que lo acompañaba.
Al dirigirse hacia el vestuario, Messi fue rodeado por los custodios, una medida que, según se informó, se implementó para evitar situaciones como la ocurrida en el amistoso previo ante Mauritania, donde jugadores rivales lo abordaron repetidamente. Ante lo que consideró una protección excesiva, el futbolista mostró su descontento con gestos y reclamos, logrando que el personal se apartara.
Las cámaras captaron el momento en que Messi se quejó ante Matías Ferreyra, jefe de seguridad del seleccionado. Pese a este malestar, antes de ingresar al túnel, el capitán saludó y firmó autógrafos para algunos hinchas presentes en las tribunas.
Otra particularidad de la noche fue que Messi se retiró del estadio sin brindar declaraciones a los medios de comunicación, algo que llamó la atención considerando que este habría sido su último partido con la camiseta argentina en suelo nacional antes de la Copa del Mundo.
