Ante el contexto de ajustes en los precios de los combustibles, especialistas detallan prácticas de manejo y mantenimiento que permiten lograr un ahorro significativo.
En un escenario de incrementos en los precios de la nafta y el gasoil, la búsqueda de eficiencia en el consumo de combustible se vuelve una prioridad para muchos conductores. Más allá de aprovechar promociones al momento de cargar, adoptar ciertos hábitos de manejo y mantenimiento del vehículo puede extender la duración de cada tanque. A continuación, se presentan seis medidas avaladas por expertos y guías oficiales.
1. Mantener la presión correcta de los neumáticos
Los neumáticos deben estar inflados a la presión indicada por el fabricante, revisándola al menos cada 15 días. Una presión baja aumenta la resistencia con el asfalto, forzando al motor a trabajar más y, por ende, a consumir más combustible. Según la Guía de Conducción Eficiente de la Secretaría de Energía de la Nación, esta práctica puede representar un ahorro promedio del 3% de combustible al año.
2. Reducir el peso y la carga innecesaria
El consumo de combustible crece aproximadamente un 1% por cada 25 kilogramos de peso adicional en un auto mediano. Se recomienda transportar solo lo indispensable y distribuir la carga de manera uniforme. Además, es crucial retirar el portaequipajes del techo cuando no se use, ya que su estructura puede incrementar el consumo hasta un 7,5% a 120 km/h.
3. Respetar los rangos de velocidad eficiente
La mayoría de los vehículos operan con mayor eficiencia entre los 50 y 80 km/h. Circular a velocidades superiores, como 120 km/h, puede incrementar el consumo en un 20% comparado con hacerlo a 100 km/h, con una ganancia mínima en tiempo de viaje.
4. Adoptar una conducción suave y anticipada
Un estilo de manejo gradual, evitando aceleraciones y frenadas bruscas, contribuye al ahorro. Mantener una distancia considerable con otros vehículos permite anticipar las maniobras y reducir el uso del freno. Variaciones frecuentes de velocidad pueden aumentar el consumo hasta un 20%.
5. Utilizar adecuadamente la caja de cambios
Se recomienda evitar el uso prolongado de la primera marcha por su alto consumo. Lo óptimo es cambiar a segunda rápidamente y subir a la marcha siguiente cuando el motor alcance entre 1.500 y 2.000 revoluciones por minuto.
6. Hacer un uso racional del aire acondicionado
El sistema de aire acondicionado es el accesorio que más combustible consume. Según expertos de la UNSAM, su uso puede incrementar el gasto entre un 15% y 25%. Se sugiere encenderlo solo cuando sea estrictamente necesario y priorizar la ventilación natural a bajas velocidades.
