Ante el aumento del precio internacional del crudo, la Secretaría de Energía actualizó una especificación de calidad de las naftas para otorgar mayor flexibilidad a las refinerías y amortiguar el impacto en el surtidor.
Con el precio internacional del barril de petróleo instalado por encima de los 100 dólares desde hace 15 días y una suba acumulada del 19% en los combustibles locales durante el último mes, el Gobierno anunció una medida para «amortiguar el impacto del precio del crudo en el surtidor». A través de la resolución 79/2026, la Secretaría de Energía actualizó una especificación técnica de calidad de las naftas para elevar el límite máximo de oxígeno permitido hasta 5,6%.
«La medida apunta a dar mayor flexibilidad a la industria y a amortiguar eventuales subas en el precio de los combustibles en surtidor, protegiendo al consumidor», indicó la secretaría en un comunicado. El Gobierno eligió esta vía técnica en lugar de subir retenciones (derechos de exportación) para no desincentivar la inversión o reducir impuestos a los combustibles, una opción que podría comprometer los ingresos fiscales en un contexto en el que la recaudación acumula siete meses consecutivos de caída.
El encarecimiento del crudo también se trasladó al mercado local. Desde hace algunos días, el litro de nafta súper supera los $2000 en la ciudad de Buenos Aires —donde los precios son más bajos que en el resto del país por la mayor competencia entre estaciones de servicio y una menor carga impositiva—. En las últimas tres semanas, nafta y gasoil acumularon subas del 19%, según un seguimiento de LA NACION. En lo que va del año, los combustibles acumulan una suba del 22%.
Desde la Secretaría de Energía precisaron que la resolución no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. «Su objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos», detallaron. En la práctica, esto otorga mayor flexibilidad a las refinadoras para definir la composición de sus combustibles.
El ajuste técnico responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores sin afectar las especificaciones de calidad era necesario actualizar ese parámetro. La resolución no introduce cambios en el régimen del biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil contempla mezclas de hasta 20%.
«Con esta decisión, el Gobierno continúa avanzando en un esquema de reglas claras, adecuaciones regulatorias puntuales y mayor flexibilidad operativa, con el objetivo de favorecer un funcionamiento más eficiente del mercado de combustibles y proteger a los usuarios», concluyeron desde el Gobierno.
