¿La última dictadura militar legó un lastre económico prácticamente imposible de dejar atrás? Ezequiel Orlando, periodista del programa «Desde el Canil», emitido en Bravo TV de lunes a viernes de 18 a 19, apuntó a que existe una «herencia del gobierno militar: la dependencia de dólares que provengan por la vía de empréstitos«.
Orlando subrayó que la última dictadura militar multiplicó la deuda externa, ocasionando que la política económica del país quede condicionada durante décadas. “El Gobierno de Milei está urgido por conseguir los dólares del FMI. Es una consecuencia directa de la dependencia externa heredada del ’76”, expresó el periodista.
Fue durante la dictadura cuando la economía bimonetaria comenzó a ser la norma, estableciendo una lógica que perdura hasta la fecha. Además, Orlando remarcó el impacto de la deuda externa —que se multiplicó por seis durante ese período—, lo que condicionó las políticas económicas durante las décadas siguientes. “Hoy seguimos lidiando con la deuda externa y la necesidad de dólares, lo que muestra cómo la dictadura dejó una marca indeleble”, remarcó Orlando.
El periodista también destacó que la dictadura tuvo un efecto devastador sobre los salarios de los trabajadores, cuyo poder adquisitivo se desplomó. Orlando trazó un paralelismo entre los salarios de esa época y la caída de los ingresos de los trabajadores actuales, apuntando que las políticas económicas del presente recuerdan las decisiones tomadas durante el pasado gobierno dictatorial.
“En materia económica, la historia termina siendo circular”, afirmó Ariel Maciel, periodista del mismo programa, al abordar la herencia de la dictadura militar en materia económica. Los periodistas destacaron que durante el Gobierno de Javier Milei los asalariados transfirieron 31 billones de pesos a sus empleadores. «La pérdida para los asalariados es tremenda, y nos lleva a preguntarnos hacia dónde estamos apuntando», agregó Maciel.
Acuerdo con el FMI: la deuda bruta no aumenta, los intereses sí
Maciel profundizó en la relación existente entre inflación, atraso cambiario y dependencia de dólares que no se generan a nivel doméstico. Recordó que la estrategia del “crawling peg” —mecanismo que dispone pequeñas devaluaciones progresivas pautadas de antemano—, fue implementada en 1976 por el ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz. “La historia no está tan lejos”, indicó, haciendo referencia al colapso de esta medida durante el primer gobierno de Jorge Rafael Videla, cuando la economía colapsó.
Maciel también señaló que las reservas internacionales del Banco Central continúan en números negativos, alcanzando los 10.600 millones de dólares. La falta de liquidez y las bajas reservas explican, según el periodista, la fuerte dependencia de la Argentina de dólares provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI). «Las reservas líquidas del Banco Central están casi vacías, y eso limita severamente la capacidad de intervención», concluyó Maciel.
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